Ene 12

Tú ves yo no lloro, tú ves; tú estás gimoteando

Néstor del Prado Arza.

Néstor del Prado Arza.

En varias ocasiones fui testigo de cortadores de cañas que tarde en la noche tocaban a la puerta de mi casa implorando un anticipo de pago para comprar una medicina indispensable para la salvación de un hijo enfermo. Cuando ya era imposible un nuevo anticipo de pago vi a mi padre sacar de su bolsillo el dinero para evitar una muerte segura. Yo creo que aquello fue una lección que me acompaña toda la vida: lo repudiable de la injusticia social y lo hermoso de la solidaridad humana.

Pues bien, una tarde al parecer por la acción de un chivato (delatores a sueldo), el temido Sargento Domínguez se presentó en mi casa con dos de sus esbirros para registrarla. Mi madre salió a la puerta y le dijo que no había nadie escondido, yo fui a proteger a mi mamá cuando un esbirro trató de empujarla. Se me ocurrió decirles que se lo iba a decir a mi papá, a lo que el Sargento Domínguez respondió; ¿y quién es tu papá? le dije que era el ingeniero Prado, y dijo: ah perdonen y les indicó que se retiraran. Al despedirse me dijo: oye Pradito, tú eres guapo, vi como defendiste a tu mamá. Mi tío tuvo que ir a otro refugio.

La toma de Palma Soriano: recuerdos desde la infancia y fidelidad desde la adultez
Néstor del Prado
Cubadebate
10-01-18

 

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1 comentario

  1. Hola:-)

    Hace rato que estaba por leer este artículo, bueno, finalmente lo acabo de hacer hoy.

    A parte de leer la historia contada e ir reflexionando sobre el hecho, también se me iban mezclando cosas en la mente, como cuando uno sueña: informatización, matemáticas, gestión de información, política, economía… Tal experiencia la adjudico a los innumerables temas que hemos leído del profesor Néstor, que como maremágnum de conocimientos disfrutamos mientras nos enriquece. También me vino a la mente una comparación inevitable, que espero poder contarle personalmente.

    El tiempo apremia y hay muchas historias que debemos socializar gracias a las TIC. Claro, no todos los portadores vivientes de estas anécdotas tienen el acceso y la habilidad para usarlas como Néstor; por eso, es que la Editorial digital —una propuesta para representar al detalle nuestra cultura en la web— favorecerá a todos los guantanameros (y a otros) que tienen mucho que decirnos antes de partir de este mundo. Así los más jóvenes, los que no hemos tenido que arriesgar la vida, pasar hambre o vivir en la ignorancia gracias al sistema social que otros nos construyeron, tengamos elementos —quizás suficientes— para apreciar la obra heredada, para que no tengamos que lamentar, darnos cuenta de lo valioso y único que tenemos, cuando lo hayamos perdido.

    Saludos;-)

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