Santos Alberto Ventosa Pineda, combatiente

Por Elio Antonio

Con 84 años padece de importantes achaques de salud; pero habla de entonces como si estuviera viviendo aquellos tiempos prerrevolucionarios. En su atenta esposa Cloris Mazorra (Pucha), Santos tiene un apreciable bastón para vida.

Santos Ventosa combatiente.
En su humilde apartamento del edificio 22 en el Reparto Obrero, se muestra con sus medallas, fotos de su más joven descendencia y un cartel elaborado para Fidel.

Cuando joven vivía en el batey del antiguo Central Santa Cecila a unos 8 km de Guantánamo. Desempeñándose como combatiente clandestino, llegó la indicación de pintar por doquier que Fidel venía. Con una lata de pintura de muy buena calidad —en vano trataba de recordar la marca—, una noche junto a Saturnino Prende rotularon por los cuatro costados el ingenio, la escuelita pública, la grúa en la entrada de Cecilia y el paradero del tren.

Al otro día, la guardia rural detecto el hecho subversivo y en pocas horas estaban buscando a los culpables. El sargento Varona —quizás por delación de Mario Otero, quien los vio en la madrugada cuando ya casi terminaban—, a eso de las 12:30 del medio, se apostó detrás de ungrueso árbol para emboscar a Santos, mientras este maniobraba un jeep con piezas de locomotoras que llevaba a soldar al taller del Central.

—Dale chócame, dale pa’que me tumbes. Le vociferó el jefe de los guardias en Cecilia. —¡Tú eres uno de los que pintó todo esto! Manipuló el fusil y le apuntó. —¡Ahora vas a pagar por eso! Santos solo atinó a mantener los brazos cruzados sobre el timón del vehículo. Sabía que tenía que mantener la calma, porque si no…

Dice que los obreros que esperaban el cambio de turno armaron una algarabía que escuchó Fernando Garrote, administrador del extinto Central. Prolongando el sonido de la “o” gritaba aquel hombre gordo que se acercaba a toda prisa: —¡Varona aguanta, Varona aguanta…! —Venga conmigo. Y llevó al sargento para la oficina del padrastro de nuestro hombre, mandaron a buscar a su compañero Prende y a Porfilio Díaz, jefe del taller de locomotoras y de Santos.

“Garrote y Varona pidieron un momento de privacidad e hicieron un ritual, parece que eran miembros de alguna hermandad. Cuando terminaron la conversación el jefe de los guardias nos dijo que tenía la orden de donde nos cogiera, matarnos y al menos, presentar a uno de nosotros. Dijo que nos daba hasta las dos de la tarde para desaparecer de aquél lugar”. Y así fue, se llevaron a los jóvenes “revoltosos” para la ciudad de Guantánamo, donde se asentaron y con el tiempo, continuaron con la lucha clandestina hasta el triunfo revolucionario del 59.

Algunas de las distinciones que ostenta Santos:

  • Medallas conmemorativas por aniversarios de las FAR / 1999, 2006 y 2016.
  • Sello especial “Donante Destacado” / 1986.
  • Distinción “28 de Septiembre” / 1987.
  • Distinción “René Ramos Latour” / 1988.
  • Medalla “Combatiente de la Lucha Clandestina” / 1998.
  • Reconocimiento por Aniversario 59 de la Fundación de la Brigada de la Frontera / 2020.

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2 comentarios

    • Mercedes del Risco Cabrera el 26 abril, 2021 a las 12:16 pm
    • Responder

    Respeto y admiración por Santos Bentosa Pineda.

    • Mercedes del Risco Cabrera el 26 abril, 2021 a las 12:17 pm
    • Responder

    Respeto y admiración por Santos Ventosa Pineda.

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